sábado, 20 de septiembre de 2014

EDUCACION EMOCIONAL

PARA LOS PADRES


 
Si cada día corregimos 15 veces en negativo a nuestros hijos y les decimos NO otras quince, su saldo positivo en el banco de las emociones será nulo. Sin capital, ¿cómo van a aguantar hasta final de mes? Irán tirando, arrastrándose como puedan, hasta sentirse vacíos y sin fuerzas. O al revés, tan insatisfechos que pueden llegar a explotar.
A todos nos gusta tener nuestras arcas bien llenas. Con la cuenta en el banco cargada nos atrevemos a cualquier cosa: a viajar, a comenzar nuevos proyectos o a soñar.
A nuestros hijos les pasa igual. Solo que en su banco no hay dinero sino emociones. Valoraciones. Seguridad. Y los ingresos o salidas dependen, en muchos casos, de nosotros.
Ayúdales a que tengan su cuenta corriente emocional rebosante. La vida ya se encargará de nivelar el saldo pero mientras, en casa, que no se te olvide hacer un ingreso diario de 5 frases positivas.
Frases para fomentar en positivo:
La competencia:
§  Mira lo que has conseguido. ¡Es fantástico!
§  Te está costando pero lo estás haciendo muy bien.
§  Parece que disfrutas mucho haciendo eso.
§  Te está saliendo muy bien. Sigue así.
§  Es cierto que puedes mejorarlo. Sigue practicando y lo conseguirás.
§  No me ha gustado lo que has hecho. Sé que lo puedes hacer mejor
§  Por supuesto que puedes mejorar. Todavía puedes dar más de ti.
La iniciativa:
§  Tu esfuerzo ha valido la pena.
§  Estoy seguro de tu talento. ¡Atrévete!
§  ¡Mira lo lejos que has llegado!
§  Fíjate en el error e inténtalo de nuevo. Seguro que ahora es más fácil.
§  Me gustan tus ideas.
§  Seguro que encuentras una solución mejor.
§  Inténtalo, no importa si lo consigues o no. Todos nos equivocamos y así aprendemos.
La comunicación:
§  No opino lo mismo que tú pero te agradezco que me lo digas.
§  Dime cuál es tu opinión. Me interesa.
§  ¿Qué te parece?
§  Esa es una buenísima observación. Gracias.
§  Esa pregunta es muy interesante.
§  Me gusta que me preguntes cosas.
Su identidad:
§  Me gusta cómo eres.
§  Te quiero, te quiero, te quiero.
§  Espero que estés orgulloso de ti mismo.
§  Me gustas cuando sonríes.
§  Me encanta tu compañía.
§  Me gusta ver en lo que te estás convirtiendo.
§  No te compares con nadie. No hay nadie como tú.
§  No podemos ser buenos en todo. Por eso tenemos nuestros talentos especiales.
§  Eres especial, no hay nadie como tú
La responsabilidad:
§  Sé que puedo confiar en ti.
§  Me has demostrado ser responsable.
§  Equivocarse es bueno. Te enseña a mejorar.
§  No te lo permito pero te quiero.
§  Toma una decisión. Confía en ti mismo
La colaboración:
§  Gracias por tu ayuda.
§  Lo que has hecho ha sido muy importante para mí.
§  Yo no lo habría hecho así pero así está perfecto.
§  Yo no lo veo de la misma manera. Dime por qué piensas de esta manera.
§  Tómate tu tiempo para hacerlo.
§  Seguro que entre los dos es más fácil.
§  Sé que te cuesta un gran esfuerzo por eso te lo agradezco más.

Elena Roger Gamir
Pedagoga-